Por una Francmasonería universal, filosófica, filantrópica, progresiva y progresista, destinada a trabajar por el advenimiento de la justicia, de la solidaridad y de la paz en la Humanidad, compuesta por hombres y mujeres libres ingresados por la Iniciación.

martes, 29 de junio de 2010

El Laicismo, basado en una idea de tolerancia y respeto a todas las convicciones

(Extractos. Trazado completo aquí)

Digamos que el laicismo tiene como fundamento principal el libre examen, es decir el derecho a percibir, analizar, estudiar, conocer, sacar conclusiones, comunicar y actuar, según los dictados de la razón, que la determinan nuestras propias facultades. Como defensor de la tolerancia, cuyos postulados fundamentales son la libertad de conciencia y el principio de la no discriminación, en otras palabras, laicismo es equivalente a hablar de la libertad de pensamiento, a la facultad de rechazar el dogma o la “verdad revelada”, que es el grito de la conciencia que rechaza la esclavitud de ideas pre-dirigidas e impuestas, ha sido capaz de enfrentarse a todos los totalitarismos religiosos, a los dogmas eternos e inamovibles y a los poderes sacramentales definitivos e inapelables, destinados a mantener a la sociedad bajo la dependencia de la jerarquía institucional de las iglesias, y poco a poco ha ido liberando al hombre de la servidumbre a la que han querido someterlo los movimientos fundamentalistas e integristas.

La conclusión es que en la historia de la humanidad se ha dado un proceso de laicización progresivo, que dista bastante de haber concluido aún. No manifiesta que solo con la separación de la Iglesia y del Estado se logra un Estado Laico que reconozca la libertad de conciencia y los derechos fundamentales del hombre, sino que se necesita, como base inequívoca y ostensible, una sociedad que crezca y se desarrolle en un ambiente de paz, diversidad y pluralidad en lo político y moral.

En inicios del siglo XVIII, se comenzó la tarea de definir en América Latina los límites de sus Estados, sus fronteras fueron trazadas según los intereses políticos y religiosos de los centros dominantes, sin tomar en cuenta las fronteras étnicas ni las regiones históricas antiguas. Nos independizaron ciertamente (1821 caso de Guatemala) pero no alcanzaron a darnos la independencia sobre los yugos imperantes en las tribunas del fanatismo. Y en ese contexto perdura la frase “Invocando el nombre de Dios” como acápite principal de nuestra Carta Magna – Constitución Política de la República de Guatemala- de la misma forma en que en uno de sus principios fundamentales, reconoce la personalidad jurídica a la Iglesia Católica (preferentemente sobre las demás, según el texto de su artículo 37 de los Derechos Individuales –interpretación personal-; pudiendo obtener dicho reconocimiento las otras iglesias conforme a las reglas de su institución, sujetándose al trámite respectivo de conformidad con la ley).

El interés de los Jesuitas hacia el siglo XVIII en recuperar una masonería influenciada por la Iglesia Católica y en defensa de los intereses de Roma, les llevaron a alentar la aparición de ciertos grados caballerescos dominados por el Escocismo Estuardista[1]. Ciertos ritos templarios llevaban marcas indelebles de los compañeros de Jesús. Los hijos de Estuardo y los Jesuitas brindaron su total apoyo para la utilización de las logias masónicas escocesas, cuyo respeto por la tradición servía a su causa y al catolicismo. Y los altos grados favorecieron esta acción. Se denominaban Logias de San Juan, por el valor simbólico que la masonería medieval atribuía a dos festividades cristianas coincidentes con el solsticio de verano e invierno. Siendo en ese siglo la masonería un recinto de reflexiones espirituales, empezaron a adherirse a ella muchos especuladores intelectuales de diversos niveles. La participación en los debates de las logias masónicas operativas ajenas a la construcción, fueron aceptadas y apuntaban a espíritus críticos como masones aceptados. En algunas logias eran mayoritarios, y procedían tanto del ámbito católico como del protestante.


Hacia 1738 se produjo la primera condena de la Iglesia Católica contra la masonería, poniendo fin a la convivencia mantenida durante siglos con los operativos. La excomunión no podría ser levantada ni aún en caso de muerte[2].

[1] En Francia, la dinastía de los Estuardo era la heredera de una tradición escocesa que remontaba hasta la antigua logia de Kilwinning del siglo XII y al rey Robert Bruce con sus caballeros templarios del siglo XIV, dicha dinastía había conservado y transmitía antiguas iniciaciones, los Estuardo eran los Superiores Desconocidos que gobernaban secretamente a la Masonería, el Pretendiente al trono de Inglaterra, en el exilio en Francia, había fundado un Soberano Capítulo Rosa-Cruz en la ciudad de Arras, y de esta Masonería se originaba una filiación operativa y anterior a la Masonería especulativa que se habría transmitido hasta la actualidad.

[2] Clemente XII, en su Encíclica “In Emminenti” de 1738, hasta nuestros días, reiteradamente los soberanos Pontífices han condenado las sectas masónicas, y el Código de Derecho Canónico señala: “Los que dan su nombre a la secta masónica o a otras asociaciones del mismo género incurren en excomunión” (Canon 2335).


(Imagen tomada de Etiópica)

viernes, 25 de junio de 2010


Un llamado para todos los Hijos de la Viuda. El deber histórico del país nos llama a luchar contra la desidia y arrogancia de los aprendices de dictadores como el alcalde metropolitano que se ensaña en mantener viva la memora de la opresión y el autoritarismo, al pretender nombrar sin consultar a nadie, el paso desnivel de una de las avenidas más concurridas y transitadas de la ciudad de Guatemala, con el nombre de Jorge Ubico, dictador de 14 años oscuros y digno personaje de alguna novela de García Márquez. En contra de esta decisión, organizaciones del pueblo han organizado una actividad simbólica para renombrar la mencionada obra víal con el nombre de nuestro Q:.H:. Alfonso Bauer Paiz, como ícono de la libertad, la igualdad, la fraternidad, la democracia, el progreso, el desarrollo, la solidaridad y el amor al prójimo. Creo que es obligación moral nuestra, apoyar esta iniciativa no sólo por ser homenajeado y reivindicado nuestro Q:.H:. Poncho, sino por lo que el acto significa para la lucha contra la opresión y el oscurantismo. T:.A:.F:.

Cristian O.C.


domingo, 6 de junio de 2010

Orden masónica del Gran Oriente Latinoamericano (GOLA)

Esta columna fue escrita por el Q:.H:. Alfonso Bauer Paiz y publicada en el vespertino La Hora, el lunes 17 de mayo, 2010 e:.v:.


De las varias órdenes masónicas que existen en el mundo una de ellas es la del G O L A, de la cual forman parte las Logias Deber y Libertad 36, con sede en Quetzaltenango y Triángulo de Coatepeque, adherida a Deber y Libertad y Hermes Trimegisto 35, en la ciudad de Guatemala.


Estas Logias Masónicas guatemaltecas, a partir del día 19 del presente mes, van a ser visitadas por dos de las grandes luces del G O L A : Myriam Dibarboure, Gran Maestra de la Orden y Marta Ferrari, Gran Secretaria, ambas de nacionalidad uruguaya. Los hermanos y hermanas francmasónicos guatemaltecos del G O L A se preparan para estrecharlas, conforme a la tradición de la hermandad con un apretado T. A.F (Triple Abrazo Fraternal) y atenderlas lo mejor posible.

Como en Guatemala de las Órdenes Masónicas más conocidas es la Gran Logia de Guatemala, que practica el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, me parece muy oportuno referirme a las características hondamente democráticas, éticas y filosóficamente ajenas a la metafísica e íntimas a la ciencia de las Logias del G O L A.

A continuación escribiré un esbozo de dichas características: El GOLA reconoce como francmasones verdaderos solamente a aquellos que practican y adhieren a la defensa irrestricta de los Derechos Humanos y que no pertenecen a asociaciones que, en una u otra forma, atenten contra ellos, ni promueven la discriminación individual o colectiva de las personas por razones raciales, políticas, culturales, económicas, religiosas, de género y por razón de edad. Los masones deben trabajar en forma permanente en la difusión de sus ideales, para lograr, mediante una acción incesante y fecunda, la instauración de una Humanidad más justa y solidaria, más fraternal e igualitaria, más tolerante, en suma más perfecta. La Triple Aclamación masónica es: LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD. La Francmasonería es una institución universal, esencialmente filosófica, filantrópica, progresiva y progresista, destinada a trabajar por el advenimiento de la justicia, de la solidaridad y de la paz en la Humanidad. %u2022 A diferencia de otras órdenes en las que sólo los hombres pueden ser masones, el G O L A está compuesto por hombres y mujeres. Asimismo, mientras en otras órdenes, para ser masón es indispensable creer en Dios, en la inmortalidad del alma y en otra vida después de la muerte natural, en tanto que en el G O L A se busca la verdad sin exclusivismos y respetando todas las creencias que no caigan en el dogmatismo ni el fanatismo, se deja plena libertad a sus miembros para dar al problema de la divinidad y de la creatividad del Universo por Dios, las respuestas que más los satisfagan, quienes podrán creer en el Dios que le sea propio, mientras que los no creyentes o ateos podrán seguir buscando una verdad científica propia respecto al origen del Universo. El G O L A sostiene firmemente la Libertad de Conciencia. Respecto a la política económica la ideología del G O L A es antineoliberal pues considera que el permanente dejar hacer y dejar pasar, del hombre económico y del hombre - masa, la falta de solidaridad frente al dolor, el hambre, la injusticia y la marginalidad, son crímenes contemporáneos.

Asimismo condena las guerras, los campos de concentración, la tortura, la violencia en todas sus formas, la explotación del hombre por el hombre, la publicidad subliminal, el mercantilismo y las plusvalías, la pauperización de las masas, por ser crímenes por alienación.

Por último, el G O L A es de tradición bolivariana. \ Muy bienvenidas Gran Maestra, Myriam Dibarboure y Gran Secretaria, Marta Ferrari!

martes, 25 de mayo de 2010

Masonería "liberal" y adogmática


Se habla hoy en día de una masonería "liberal", término acuñado a la práctica masónica que generalmente se caracteriza por ser adogmática, incluyente(con la mujer), democrática e incluso extraterritorial. Poco o nada tiene que ver el término en cuestión con el "dejar hacer, dejar pasar" del hombre económico moderno, inventado por pensadores político-económicos y exacerbado por los hoy llamados "neoliberales".

Independientemente de los usos e interpretaciones en el mundo profano, dentro de las Obediencias masónicas la diferencia remarca a aquellas que enarbolan el laicismo, la absoluta libertad de conciencia y la igualdad en todos los términos entre hombres y mujeres, buscando una perfecta armonía de tolerancia mutua. CLIPSAS es la reunión de Obediencias (Grandes Logias y Grandes Orientes)con estas características.

Hace pocos días, la Gran Maestra y la Gran Secretaria de Asuntos Exteriores del Gran Oriente Latinoamericano, visitaron las Logias guatemaltecas constituidas en ciudad de Guatemala y ciudad de Quetzaltenango, así como el Triangulo de Coatepeque. Dichas dignatarias venían de haber participado en el coloquio de CLIPSAS y de la Conferencia Masónica Americana -COMAM-, celebradas en el valle de Nueva York.

Debido a la importante relevancia que tienen éstos encuentros sumidos en la más cordial fraternidad y buscando la perfecta tolerancia mutua, reproducimos acá parte de una entrevista realizada por FENIX, el periódico masónico con base en el Perú.

Esa entrevista se ha publicado en la red social de francmasones.ning.com y se puede encontrar completa en Anfora Digital.

CLIPSAS - COMAM 2010

En FENIX desde que inicio sus esfuerzos masónicos periodísticos para dar luz las incidencia masónica del mundo, nos preguntábamos si era posible en América otra distinta masonería a la existente por dos siglos. Afirmamos rotundamente que sí, aunque en realidad, debiera pensarse como una necesidad, porque del mismo modo que no puede realizarse un hombre en una masonería ciega y esclava a dogmas que nunca fueron los de sus fundadores, difícilmente pueda realizarse una masonería liberal y no dogmática en condiciones de aislamiento.

Por eso FENIX, conversó con el Presidente de CIMAS el M:.R:.H:. Elbio Laxalte, para tratar el tema de la unión de la masonería liberal y no dogmática del continente indoamericano.

Estimado H:. Elbio Laxalte directo os pregunto ¿Donde estamos parados? Los masones liberales y no dogmáticos del continente americano.


R - Mi Qdo:. H:. , ante todo un fraternal saludo para Uds. que hacen este medio informativo masónico, y para los lectores, que siguen las novedades de lo que acontece a la masonería de nuestro continente a través de sus informaciones.


La primera cosa que hay que destacar, es que desde hace dos décadas, hemos visto un auge y desarrollo de una nueva masonería en nuestro continente. En prácticamente todos los países hay nuevas expresiones, y lo que podemos decir, en una primera observación, es que hoy por hoy estamos frente a un paisaje masónico plural.

Las Grandes Logias tradicionales, aferradas a unas estructuras arcaicas, y unos planteamientos dogmáticos impuestos, en general, por la Gran Logia Unida de Inglaterra que se arroga el derecho de decidir quienes son o no masones, y por las torpezas, mediocridades y hasta mezquindades de las dirigencias masónicos locales, se encuentran enfrentadas a factores de crisis caracterizados por el envejecimiento, el achicamiento de sus filas y áreas de influencia, los debates internos acerca de cómo salir de la misma y la fragmentación.

La nueva masonería, está representando una respuesta modernizadora a las crisis de las viejas estructuras. En general, y no exento de conflictos, naturalmente, esta nueva masonería canaliza una concepción más abierta de la orden, más apta a los tiempos actuales. Por ejemplo, hay una inclinación cada vez más importante a la aceptación de las mujeres masonas en idénticas condiciones que el hombre en el seno de nuestra Institución. Claro, que algunos masones, incluso en estas nuevas estructuras, no están del todo convencidos, y existe una aceptación que pareciera muchas veces un poco forzada. Pero el camino se hace al andar, y la cuestión es abrir las brechas; que en el caso de las mujeres, ellas mismas se toman a cargo y avanzan en búsqueda de la igualdad.


Otro tema es el de la libertad absoluta de conciencia. Hay una inclinación a esta formulación que abre las puertas a una presencia en esta corriente liberal de la masonería. Aunque muchas veces cueste entender bien las implicancias de fondo de adherir a este ideal. Adherir a la Libertad Absoluta de Conciencia, es aceptar la relación con una masonería comprometida con los ideales laicos. Sería un contrasentido pregonar la libertad absoluta de conciencia, y solicitar la obligatoriedad en la creencia en la inmortalidad del alma para aceptar a los masones como hermanos, cuando hoy la espiritualidad ya nada tiene que ver con una relación directa con el Libro que convocó a judíos, cristianos e islámicos. Esto podría ser válido en el siglo XVIII, incluso en el XIX. Pero después que los grandes Orientes de Bélgica y Francia eliminaron esa obligatoriedad dejando a los masones libres en sus creencias metafísicas, sin imposiciones de ningún tipo, ni siquiera de mencionar al Gran Arquitecto del Universo, allá por el ultimo tercio del siglo XIX, y la fundación de CLIPSAS bajo los mismos conceptos en 1961, hoy es una corriente muy presente en el panorama masónico internacional. Pero, una vez en ese camino, obviamente nos vamos a encontrar con esa pluralidad también en el seno de la nueva masonería, y en su diversidad, por lo que lo que más se destaca justamente para poner en un primer plano esa pluralidad de opciones, es el respeto y tolerancia mutua entre los masones.


Por último, esta masonería nueva tiene una concepción diferente de su rol en dirección de la sociedad y en relación al famoso tema del secreto masónico. Esta nueva corriente masónica, en general y con matices, como todo, se involucra públicamente con la sociedad en donde actúa, da a conocer sus puntos de vista abiertamente, es menos favorable a los cabildeos entre compadres y proclive a una relación transparente y más sana con la sociedad. Y en relación al secreto masónico, va abriéndose camino una tendencia a ubicar éste en referencia al simbolismo y espiritualidad: el crecimiento interior, el conocimiento de sí mismo, es privativo del individuo, un secreto personal que no se compadecería con su pública divulgación; pero nada más. Entonces las teorías de nuestros enemigos del secreto sobre supuestas y oscuras maniobras en relación con el poder político o los negocios, tiene cada vez menos asidero y se la detecta como una burda maniobra para difamarnos y atacarnos.


Entonces, estas tres cosas - podríamos señalar más, pero estas son sustanciales - van marcando ya una diferencia entre la nueva masonería y la masonería tradicional.


Sin embargo, debemos reconocer que ésta última está haciendo sus esfuerzos también, dentro del corset en el cual están encerrados, para modernizarse en algo, que lamentamos sea más bien de apariencia que de esencia, pero, vamos, algo es algo. Vemos hoy a la Gran Logia de Chile eligiendo un nuevo Gran Maestro con impetus de cambios y trasparencia de gestión, o en Argentina a la Gran Logia contratando un asesor de imagen, etc. para mejorar su contacto con la sociedad; o en Paraguay buscando consolidar una institucionalidad, después que los personalismos o caudillismos la fracturaran, para no poner que solo estos tres ejemplos distintos, pero representativos del accionar de la masonería tradicional en todo el continente.

Y, en el campo de las relaciones internacionales masónicas, la línea liberal - a diferencia de la impuesta por la masonería anglosajona - no sabría aceptar ninguna potencia masónica que se arrogue el derecho de dictar normas que distingan a unos masones "genuinos" digamos así, de otros que no lo serían. Sin embargo, la masonería liberal sí que tiene referencias. Sin dudas, el Gran Oriente de Francia es una referencia histórica y moral de la masonería liberal y adogmática. Pero eso no significa que el GODF imponga condiciones de regularidad o reconocimiento. Esto es lo que hace justamente que el GODF sea una referencia indiscutida, pues no está basada en la imposición ni en los hegemonismo, sino en la amistad fraternal y en la voluntad común de impulsar una masonería que ponga el acento en dos vertientes del quehacer masónico: "Construir el Ser Humano y Construir la Sociedad", que es la traducción a la realidad contingente de nuestro deber tradicional de construir civilización.


Entonces, resumiendo, la nueva masonería, diversa y plural, está desarrollándose, experimentando también, y madurando, pues es aun bastante joven y continúa buscándose. Es en este panorama que se plantea lo de la unidad, como un nuevo e importante paso para su desarrollo.

Cristian O. C.